La analítica digital desempeña un papel fundamental en el éxito de las empresas en la era digital. Es una disciplina que se centra en el análisis de datos cualitativos y cuantitativos del negocio y la competencia, con el objetivo de mejorar la experiencia de los clientes y lograr los resultados deseados. En este artículo, exploraremos los conceptos clave de la analítica digital y su relación con el negocio, así como su integración en la estructura corporativa.

En primer lugar, es importante comprender qué implica la analítica digital. Avinash Kaushil, reconocido como el «padre» de esta disciplina, la define como el análisis de datos del negocio y la competencia para impulsar mejoras continuas en la experiencia en línea de los clientes. Esto implica utilizar diversas técnicas y metodologías para detectar oportunidades y puntos de fricción, y así optimizar la experiencia de los clientes. Ya sea que se trate de una interacción completamente digital o de una combinación de interacciones online y offline, la analítica digital se basa en el uso de datos para alcanzar los objetivos del negocio.

Sin embargo, la aplicación de la analítica digital puede resultar compleja. Para llevar a cabo esta tarea de manera efectiva, es necesario comprender en detalle el entorno digital, el negocio que se analiza y otras mecánicas relacionadas con la disciplina. Además, es fundamental tener una clara comprensión de cómo la analítica digital se integra en la estructura corporativa de una organización.

Cuando hablamos de «negocio» en el contexto de la analítica, nos referimos a la estructura corporativa para la cual se analizan los datos y se ofrecen recomendaciones de mejora. Si bien existen diversas definiciones de negocio, podemos simplificarlo como una organización dentro del sistema económico que intercambia bienes y servicios por dinero u otros bienes/servicios. Esto abarca tanto a las empresas con fines de lucro, como una tienda de muebles que vende productos a cambio de dinero, como a organizaciones sin ánimo de lucro, como una ONG que busca donaciones para llevar a cabo labores sociales.

Ahora bien,

¿Cómo se relaciona la analítica digital con estas diferentes organizaciones?

La respuesta es que, sin importar si trabajamos para una gran empresa o una pequeña ONG, los principios de la analítica digital son aplicables. Ambas organizaciones tienen objetivos claros que deben medirse y analizarse, desarrollan campañas de marketing, cuentan con un entorno digital orientado a cumplir sus objetivos y manejan datos que pueden utilizarse para evaluar su desempeño y encontrar oportunidades de mejora.

Si bien es cierto que el enfoque y las estrategias pueden variar según el tipo y tamaño de la organización, la metodología de la analítica digital sigue siendo relevante. En todos los casos, es crucial comprender a fondo el negocio al que nos enfrentamos para poder desempeñar nuestro trabajo de la mejor manera posible. Es en este punto donde entra en juego la estructura corporativa y la ubicación de la analítica digital dentro de ella.

Dependiendo de la organización, el área de analítica digital puede ser parte del equipo de datos, del departamento de marketing o incluso del departamento de TI. En empresas con un alto nivel de madurez en cuanto a datos, es común que la analítica digital esté integrada en la estrategia de datos y sea responsabilidad del equipo de data de la compañía. En otros casos, especialmente en organizaciones más pequeñas o con niveles de madurez menores, la analítica digital puede estar externalizada.

Las funciones básicas de la analítica digital dentro de la organización incluyen:

  1. Preparar la estrategia de medición digital y definir los indicadores clave de rendimiento (KPI) asociados. Esto implica identificar los objetivos del negocio y establecer métricas para medir el éxito en el entorno digital. Por ejemplo, si el objetivo es aumentar las ventas en línea, los KPI podrían incluir la tasa de conversión, el valor promedio de la transacción y el retorno de la inversión publicitaria.
  2. Diseñar la estrategia de recopilación de datos y la arquitectura de la información en herramientas de analítica como Google Analytics. Esto implica determinar qué datos son relevantes para medir los KPI y cómo se recopilarán y organizarán. Además, se deben implementar las configuraciones necesarias en las herramientas de analítica para recopilar los datos de manera precisa y eficiente.
  3. Diseñar y desarrollar paneles de control que proporcionen información visual y resumida sobre el rendimiento digital de la compañía. Estos paneles de control permiten a los responsables de la toma de decisiones monitorear los indicadores clave y obtener una visión rápida y clara del desempeño del negocio en línea.
  4. Analizar la información del entorno digital y los datos relacionados para detectar oportunidades de mejora y optimizar el canal digital. Esto implica utilizar técnicas de análisis de datos para identificar patrones, tendencias y anomalías que puedan ayudar a comprender el comportamiento de los clientes, mejorar la experiencia del usuario y optimizar las estrategias de marketing digital.

En resumen, la analítica digital es una disciplina que se centra en el análisis de datos para impulsar la mejora continua de la experiencia en línea de los clientes y alcanzar los resultados deseados. Independientemente del tipo de negocio u organización, la analítica digital juega un papel crucial en la toma de decisiones informadas y en la identificación de oportunidades para optimizar el rendimiento en el entorno digital.